Tuesday, November 21, 2017

Shortwave



Síntomas: La pequeña hija de Isabel (Juanita Ringeling) y Josh Michaels (Cristóbal Tapia Montt) desapareció en circunstancias misteriosas; y ahora, dos años después, apenas están recuperándose de la tragedia. Entonces Isabel empieza a sufrir extraños episodios que podrían relacionarse con el trabajo de Josh, quien investiga transmisiones de radio provenientes del espacio exterior.

Diagnóstico: La pseudo-ciencia de Shortwave es ridícula; las actuaciones varían entre funcionales y mediocres; y la dirección es ciertamente vistosa, aunque sus afectaciones y trucos estilísticos tan solo buscan simular complejidad dramática donde no la hay. Sin embargo, las ideas que sustentan el imperfecto libreto de Shortwave (co-escrito por el director Ryan Gregory Phillips) me parecieron fascinantes, sobre todo durante el tercer acto, cuando por fin encajan las piezas del rompecabezas y reconocernos la magnitud del misterio cuyos fragmentos apenas habíamos percibido. Además, como ya me ha ocurrido, las influencias lovecraftianas me ayudaron a disculpar los problemas de esta película, y disfrutarla en ese ambiguo nivel donde confluyen el "horror geek" y el "space nerd".
Todo lo cual es una manera rebuscada de decir que Shortwave es una película rara y a veces frustrante, que me gustó más por sus insinuaciones temáticas que por sus valores intrínsecos. Aunque también aprecié las escenas sangrientas, las vagas criaturas, y el agradable "soundtrack" electrónico que se está volviendo de rigor para evocar esa atmósfera ochentera de "creature feature" combinada con "ciencia fuera de control".
En el papel principal, la actriz chilena Juanita Ringeling muestra impresionante convicción en escenas física y psicologicamente difíciles; sin embargo, rara vez nos atrapa en el tormento interno de sus sentimientos de culpa, y su posterior desesperación por comprender lo que está ocurriendo. Creo que Shortwave hubiera mejorado con actores más fuertes, capaces de transmitir el rango emocional de escenas tan complejas; pero, bueno... por otro lado, me da gusto que una actriz latina obtenga mayor difusión en una obra norteamericana.
Otra cosa que le faltó a Shortwave fue un guión más disciplinado, con claras metas y procesos dramáticos para llegar al tenso final. No estoy en contra de una trama difusa que nos obliga a pensar y conectar ideas para entender la película; lo que no me gusta es cuando la confusión proviene de un libreto que sabe a dónde quiere llegar, pero desconoce el camino. Entonces empiezan a utilizar atajos y trampas que terminan saboteando la experiencia general, por mucho que Gregory Phillips intente disfrazarlas con buena cinematografía y trucos de edición.
Esa es la impresión que me dejó Shortwave: un desenlace provocativo, con interesantes interpretaciones de ciertos asuntos científicos/fantásticos... pero con un desarrollo torpe, sin adecuadas conexiones de causa y efecto para justificar el resultado. Como ejemplo puedo señalar la absurda representación de la "investigación científica" de Josh Michaels (Cristóbal Tapia Montt), quien analiza ondas de radio del espacio exterior... utilizando radios viejos, en vez de radiotelescopios y computadoras. Quizás fue una licencia creativa para hacer el "laboratorio" visualmente atractivo, pero termina pareciendo una ingenua simplificación que resta credibilidad a todo lo demás.
En fin; Shortwave me decepcionó en muchos aspectos, pero aún así disfruté parcialmente las ideas e hipótesis que sustentan su premisa. Y, aunque los actores pudieron mejorar, a fin de cuentas forman un buen ensamble y toman en serio el material. Además, debo respetar una película que intenta combinar From Beyond y Contact... fue un excelente "brainstorm", con competente dirección y cinematografía, pero pobre narrativa.
Calificación: 6.5

IMDb

Monday, November 20, 2017

Mayhem



Síntomas: Cuando se declara una infección del virus ID-7 en un elegante edificio corporativo, el recién despedido Derek Cho (Steven Yeun) y su cliente Melanie Cross (Samara Weaving) enfrentarán incontables obstáculos para escapar... pero no sin antes dispensar un poco de justicia a la corrupta mesa directiva de la empresa.

Diagnóstico: El director Joe Lynch calladamente se ha convertido en una de las voces más energéticas y originales del cine fantástico independiente... aunque sus películas se mantienen en la periferia del "fandom" como objetos de semi-culto que, inexplicablemente, no han alcanzado mayor difusión ni popularidad (entre mis favoritas: Wrong Turn 2: Dead End, Knights of Badassdom, Everly y su segmento en Chillerama).
Con suerte todo eso cambiará con la delirante cinta Mayhem, una excelente muestra de “survival horror”, cuyo mensaje social de corrupción corporativa es bastante transparente, pero aún así fortalece la motivación de los protagonistas y ofrece un subtexto narrativo sincero y creíble... ¿quién no querría ver a los "peces gordos" recibir su merecido?
Los consultores de Tower & Smythe protegen los intereses de grandes empresas que se encuentran en aprietos legales por su falta de ética. El más grande éxito de la firma fue la exoneración de un individuo que asesinó a varias personas cuando se encontraba bajo la influencia del virus ID-7, el cual “apaga” las inhibiciones y amplifica los más bajos instintos de sus víctimas. Y ahora, ese mismo virus se está propagando por las oficinas de Tower & Smythe, causando peleas y todo tipo de conducta inapropiada. En el caso de Derek Cho (Steven Yeun), su obsesión es vengarse contra los ejecutivos que manipularon su despido; mientras que Melanie Cross (Samara Weaving) solo quiere un poco de justicia contra los banqueros y abogados que le quitaron su casa. Entonces, con pocas probabilidades de supervivencia, Derek y Melanie deciden cooperar para completar sus respectivas misiones.
La premisa de violencia en un entorno corporativo obviamente me hizo pensar en la reciente The Belko Experiment, pero puedo afirmar que Mayhem es una película muy distinta, empezando por su tono humorístico y dinámica presentación visual. En esta ocasión Joe Lynch se inspiró en los estilos de Sam Raimi y Edgar Wright, filmando escenas desde extraños ángulos de cámara, y creando secuencias ultra-violentas con edición tan precisa que parece quirúrgica (pero sin abusar de la técnica), sobre todo en apoteóticos combates donde los empleados utilizan todo tipo de implementos para defenderse y eliminar a la competencia. El arma favorita de Melanie es una pistola de clavos; Derek prefiere la simplicidad de un martillo.
A pesar de su frenético ritmo, Mayhem se siente un poco lenta al principio, tomando demasiado tiempo para explicar la telaraña de intriga corporativa que afectó a Derek y Melanie. Pasan casi cuarenta minutos para llegar a "lo bueno"; aunque, por otro lado, esa espera sirve para construir sólidos personajes y describir los complicados protocolos de seguridad del edificio, que cobrarán gran importancia durante el tercer acto, cuando todo culmina en la catártica confrontación entre (anti)héroes y villanos.
Lynch reunió un excelente elenco de actores de carácter, no muy conocidos, pero perfectamente seleccionados para dar vida a sus desalmados personajes, desde Caroline Chikezie como la ejecutiva que orquestó el despido de Derek, hasta Steven Brand como el CEO cruel y arrogante, cuya principal estrategia para los negocios consiste en evaluar el costo/beneficio de matar a sus colegas u ofrecerles ascensos en la empresa.
Sin embargo, el peso de la cinta recae en Steven Yeun y Samara Weaving, y ambos la cargan sin dificultad alguna. Yeun nos muestra un protagonista inteligente y muy humano, que siempre ha tenido dudas sobre la moralidad de su trabajo... aunque puede ignorar su conciencia cuando el sueldo es suficientemente elevado. No he visto el trabajo de este actor en The Walking Dead, pero en Mayhem se revela como un protagonista capaz de enfrentar por igual escenas "serias" (bueno, tan serias como permite el excéntrico director), y momentos de acción cruentos y brutales. En cuanto a Samara Weaving... ¿qué puedo decir? Nuevamente nos entrega otra fantástica actuación, quizás menos detallada que en The Babysitter, pero con idéntica intensidad y balance entre los elementos racionales de Melanie y la manía que despierta el virus.
En resumen, Mayhem me pareció una experiencia divertida y muy satisfactoria; y también espero que tenga suficiente éxito para darle más y mejores proyectos a Joe Lynch, quien ciertamente merece la atención de "las grandes ligas"... aunque en estos casos siempre me preocupa que arruinen su talento con demasiado dinero o exigencias mercadológicas. Tal vez sea mejor proteger a Lynch como "genio incomprendido" del cine independiente, donde no trabaja tan seguido, pero al menos garantiza calidad y diversión cuando lo hace. “Víctima de su propio éxito”, como dicen algunos.
Calificación: 9

IMDb

Saturday, November 18, 2017

La Liga de la Justicia (Justice League)



Síntomas: Bruce Wayne (Ben Affleck) sabe que la muerte de Superman (Henry Cavill) dejó a la Tierra indefensa contra amenazas cósmicas. Entonces se da a la tarea de formar un equipo con varios poderosos individuos para proteger a la humanidad en caso de que sea necesario... y, desde luego, será necesario mucho antes de lo que esperaba.

Diagnóstico: Lo diré desde el principio: quedé agradablemente sorprendido con La Liga de la Justicia.
Supongo que esa es la ventaja de las bajas expectativas. Después de varios mediocres intentos de DC Comics/Warner Bros. por establecer un universo cinematográfico coherente, no esperaba mucho de una película donde más de la mitad de los personajes no habían sido adecuadamente introducidos, y los que ya conocíamos rara vez fueron bien manejados (en otras palabras: no tengo gran afecto por Man of Steel, Batman Vs. Superman: Dawn of Justice, ni Suicide Squad; y aunque Wonder Woman introdujo una notable mejoría, tampoco me pareció tan perfecta como mucha gente asegura).
Pero ahora, La Liga de la Justicia adopta un estilo narrativo más claro, ligero y dinámico, con esbozos de humor que no obstruyen el contenido emocional indispensable para expresar la humanidad de los héroes, a pesar de sus tremendos poderes y exóticos orígenes.
Otra cosa que quiero aclarar desde ahora: no sé exactamente cuánto contribuyó Joss Whedon a estos aciertos. En los créditos solo aparece como co-escritor, mientras que Zack Snyder conserva el título único de director. Prefiero no especular al respecto, porque no quiero empañar el resultado final con acusaciones ni comparaciones con Marvel (aunque seguramente romperé esta intención a lo largo de este escrito).
Regresando al punto: el propósito principal de La Liga de la Justicia fue reunir al epónimo grupo y darle una misión suficientemente importante para demostrar su valor como defensores de la Tierra. Y, aunque tengo algunas dudas sobre el villano (que no mencionaré, aunque seguramente ya lo revelaron en todos los trailers), me pareció una valiosa adición a este Universo, que ahora incluye (aunque sea por mera referencia) el bizarro "Cuarto Mundo" de Jack Kirby, cuya creatividad no se había aprovechado hasta el momento, excepto en un par de cintas del Universo Animado de DC... al cual tampoco haré referencias porque prefiero mantenerlos separados.
Bueno, solo haré una referencia: creo que algunas de las críticas negativas que está recibiendo La Liga de la Justicia se deben a que Snyder/Whedon no pierden tiempo con explicaciones ni detalles sobre muchos puntos importantes del argumento. Al igual que en las cintas animadas, los realizadores asumen que el espectador tendrá un cierto nivel de conocimiento sobre el mencionado Cuarto Mundo, sobre los orígenes de Flash, Cyborg y Aquaman, y sobre la clásica interacción de estos elementos en las historias impresas de la Liga de la Justicia. En resumen: La Liga de la Justicia funcionará mejor para fans de los comics que para audiencias casuales sin doctorados en New Genesis ni capacidad para enumerar las múltiples identidades de Flash (por mencionar dos ejemplos).
Afortunadamente La Liga de la Justicia ofrece suficiente entretenimiento para disculpar su obtuso melodrama, empezando por el agradable balance entre los integrantes de la Liga. Batman es un poco menos arrogante; Wonder Woman empieza a reconocer el valor de abrazar las virtudes y defectos de la humanidad, en vez de recluirse en su paradisíaca isla; y los "chicos nuevos" reciben breves y eficientes escenas para establecer su carácter y motivación. Claro, el resultado es bastante superficial, y el humor a veces se siente forzado (la mitad de los "chistes" de Flash parecen imitaciones baratas de Peter Parker); pero al mismo tiempo nos dejan con ganas de ver más, de conocerlos mejor, en vez de agobiarnos con las monótonas rutinas que sabotearon obras anteriores, como la tediosa solemnidad de Batman Vs. Superman: Dawn of Justice y el odioso "cool a fuerza" de Suicide Squad.
Los actores realizan un buen trabajo en general, ya sea extendiendo el desarrollo de personajes bien conocidos (Ben Affleck como Batman y Gal Gadot como Wonder Woman), o añadiendo cierta profundidad a los burdos trazos de los recién llegados (Ezra Miller como Barry Allen, Jason Momoa como Arthur Curry, y Ray Fisher como Victor Stone). Como siempre, Gal Gadot se roba la película, y me complace decir que, en su tercera aparición como Diana de Themyscira, ha crecido más como actriz que cualquier otro héroe de DC Comics.
Los efectos especiales son apropiadamente cataclísmicos y frecuentemente mediocres; y la música de Danny Elfman permite algunas divertidas referencias a su antiguo trabajo en las cintas de Batman, lo cual me gustó mucho.
Sin embargo, la lección más importante es que Wonder Woman y ahora La Liga de la Justicia indican que DC Comics/Warner Bros. reconocieron sus previos errores, y están sinceramente tratando de rectificarlos. No será un proceso rápido, pero me inspira suficiente optimismo para esperar futuras expansiones de este Universo con mayor entusiasmo del que había sentido hasta el momento (por cierto, no olviden quedarse hasta el final de los créditos para ver dos escenas adicionales). Como muchas veces he dicho: no necesito que las películas sean idénticas a los comics; solo espero que respeten ese gran legado mientras forjan su propio camino.
Calificación: 8.5

IMDb

Friday, November 17, 2017

La Verdad Incómoda 2 (An Inconvenient Sequel: Truth to Power)



Síntomas: El ex-Vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, regresa con otra devastadora presentación sobre los considerables retos que aún presenta el cambio climático. Muy incómodo, en verdad.

Diagnóstico: Durante una de las partes más deprimentes del documental La Verdad Incómoda 2, Al Gore nos dice: "No se desanimen; sé que las cosas se ven mal, pero pronto veremos que también hay grandes esperanzas de mejorarlas". Entonces procede a describir los avances realizados en producción de energía sustentable, como celdas solares más baratas y granjas de viento que actualmente generan el cien por ciento de la electricidad en Escocia. ¡Qué alivio! ¡Realmente hay esperanzas!
No... un momento... después de unos optimistas minutos, regresamos a las catástrofes climáticas, al incremento en la temperatura de los océanos, y al recuento de incontables vidas extinguidas por inundaciones, huracanes, y todo tipo de tragedias que probablemente se incrementarán en escala y potencia destructiva con el paso del tiempo. En otras palabras: lo mismo que nos advirtió hace diez años, pero peor... con fugaces esbozos de mejoría que solo subrayan lo mucho que aún queda por hacer.
Es un mensaje al mismo tiempo valioso y desolador. Pero, más allá de los videos de huracanes en las Filipinas, incendios en Australia, e inundaciones en Miami, siento que La Verdad Incómoda 2 ofrece dos valiosas lecciones que no estaban presentes en el primer documental, An Inconvenient Truth, del año 2006.
La primera de estas nuevas lecciones consiste en explicar de manera clara y contundente la conexión entre múltiples componentes del cambio climático. Como señala Gore, es algo que rara vez se menciona en los noticieros cuando vemos esos mismos videos de calamidades alrededor del mundo, y las consideramos como fenómenos aislados... lamentables "actos de Dios" suficientemente alejados uno de otro para descartar posibles conexiones. Sin embargo, como bien sabe aquella proverbial mariposa, la relación de causa y efecto se vuelve profunda e incontrovertible, una vez que reconocemos los lazos de influencia entre, por ejemplo, temperatura del mar y sequías en zonas áridas. Es un cliché, pero sigue siendo verdad: todo está conectado.
La segunda lección, y probablemente la más importante, consiste en detallar el clima político (ja, ja) que impide el avance de tecnologías para reducir la emisión de "gases de invernadero", al mismo tiempo que desacredita aquellas propuestas que afectan los intereses comerciales de industrias específicas (como lo que ocurrió en la India cuando adoptaron el carbón "sucio" como fuente principal de energía, simplemente porque es muy barato).
Desafortunadamente estas lecciones se traducen en un documental bastante seco, repleto de temas abstractos que no alcanzan el mismo nivel emocional de An Inconvenient Truth. Pero no debería tomarse como un defecto, sino como la evolución natural del mensaje de Gore, quien ya trascendió (junto con los directores Bonni Cohen y Jon Shenk) la simple manipulación sentimental, y ahora nos ofrece un mensaje serio y maduro, que dejó atrás las frases prefabricadas de la retórica ecológica, para sumergirnos hasta el fondo de las complejidades geopolíticas y económicas que se interponen en la solución de estos problemas.
Y, claro, también está el asunto de Trump.
Pero, bueno; "la Tierra espera", como dijo cierto novelista, así que esperemos que ese obstáculo sea pasajero, y que el resto del mundo continúe dedicado a proteger el medio ambiente, tal como propone Al Gore, con soluciones simples y lógicas que incluso podrían generar beneficios económicos superiores a los del oligopolio petrolero, empeñado en que las cosas sigan como están.
Entonces, probablemente La Verdad Incómoda 2 no parecerá tan innovadora y memorable como An Inconvenient Truth, pero no por ello deja de ser un valioso resumen de los problemas que enfrentamos, y las posibles soluciones que existen para resolverlos... siempre y cuando exista la voluntad para lograrlo, y la cooperación de entidades económicas y políticas que se atrevan a ver más allá de la siguiente votación, o el siguiente reporte de utilidades. Solo así podremos evitar que nuestro futuro se convierta en Waterworld. O que exista un segundo mandato de Trump.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, November 15, 2017

The Meyerowitz Stories (New and Selected)



Síntomas: El escultor Harold Meyerowitz (Dustin Hoffman) y sus hijos Danny (Adam Sandler), Matthew (Ben Stiller) y Jean (Elizabeth Marvel), atraviesan algunos momentos agridulces mientras contemplan vender la vieja casa familiar.

Diagnóstico: Desde luego esa breve sinopsis no describe los múltiples altibajos de The Meyerowitz Stories (New and Selected), donde acompañamos a la epónima familia durante algunos complicados meses de sus vidas, y presenciamos la dinámica entre el patriarca Harold y sus hijos Danny, Jean y Matthew (no todos de la misma madre).
Harold es un escultor cuyo renombre disminuyó a lo largo de los años, lo cual ha exacerbado su amarga opinión sobre el arte contemporáneo. Danny y Jean sufrieron el sutil desprecio de Harold por no ser "artísticos"; pero, irónicamente, el éxito de Matthew como asesor financiero lo convirtió en el favorito de su padre. Siguiendo la habitual rutina del director Noah Baumbach, las reuniones de la familia Meyerowitz fomentan el choque de todas esas neurosis y disfunciones para crear situaciones a veces dramáticas, a veces humorísticas, pero siempre intensamente humanas, que podemos reconocer incluso como espectadores ajenos al sub-mundo de artistas e intelectuales en Nueva York, ya de por sí separado de la realidad por su mentalidad insular e incontables afectaciones.
En un nivel más práctico, The Meyerowitz Stories (New and Selected) (hablando de afectaciones, ¿era necesario ese subtítulo?) exhibe excelentes actuaciones que capturan con devastadora precisión las turbulentas relaciones entre padre e hijos; algunos sentimientos se reprimen durante la película entera; otros explotan en confrontaciones verbales (y a veces físicas)... pero nunca dudamos sobre las emociones de cada personaje, incluso si pretenden ocultarlas.
Supongo que es justo mencionar primero el notable desempeño de Adam Sandler, dejando a un lado sus bufonerías para abordar un rol dramático con inusual convicción. Ya habíamos visto sus esbozos de "actor serio" en cintas como Funny People y Punch-Drunk Love; y ahora, bajo la precisa dirección de Baumbach, nos confirma que podría continuar esa tendencia cuando el público (y Sandler mismo) se canse de sus irritantes comedias (lo cual probablemente ya está ocurriendo). Ben Stiller le hace perfecta pareja como Matthew, el hermano más centrado que reconoce los rencores provocados por el favoritismo de su padre, aunque no sabe cómo resolverlos. Y Elizabeth Marvel (la Presidente Keane en Homeland) destaca con su lacónica y apocada interpretación de Jean, la "hermana invisible", tan ignorada que ni siquiera merecía las recriminaciones del volátil Harold.
Y aquí llegamos a la "carta fuerte" de The Meyerowitz Stories (New and Selected): Dustin Hoffman, en una tremenda actuación que define la película misma, y tiende a opacar los logros del resto del elenco tan solo por su tremendo carisma y dominio absoluto de cada escena. De hecho, la parte media de la película, enfocada en los hijos, me pareció lenta y un poco cansada por la ausencia de Hoffman. Su presencia es tan fuerte que la cinta flaquea cuando Baumbach lo relega a segundo o tercer plano. Y no es porque las actuaciones de Stiller, Sandler y Marvel sean malas... todo lo contrario. Pero aún así no pueden competir con la leyenda (bien ganada) de Hoffman.
Como sea, The Meyerowitz Stories (New and Selected) me pareció una recomendable película para aficionados al cine independiente, donde las excentricidades de los personajes sirven para enfatizar su "normalidad" interna. Me da gusto que The Meyerowitz Stories (New and Selected) esté ganando merecido reconocimiento para Noah Baumbach (incluyendo una ovación en Cannes); sin embargo, la verdad es que me gustaron más sus dos previas películas, While We're Young y Mistress America, pues contaron con el beneficio de un argumento menos difuso y una narrativa más concreta, lo cual dio como resultado experiencias más satisfactorias... y más graciosas (en mi humilde opinión). Pero, desde luego, eso no me impide recomendar The Meyerowitz Stories (New and Selected) por sus excepcionales méritos al frente y detrás de las cámaras. Y por ese "duelo de actuación" entre Ben Stiller y Adam Sandler, el cual toma forma literal en una pelea simultáneamente emotiva y patética; perfecta metáfora de la familia Meyerowitz.
Calificación: 8

IMDb

Tuesday, November 14, 2017

Marjorie Prime



Síntomas: Tess Brody (Geena Davis) utiliza un humano virtual (también conocido como "prime") para acompañar a su madre Marjorie (Lois Smith) en su avanzada edad. Este ayudante es una proyección holográfica con la apariencia de Walter (Jon Hamm), el finado esposo de Marjorie, lo cual parece confortar a la anciana; pero al mismo tiempo provoca cierta inquietud cuando sus experiencias de vida se ven reducidas a “data points” de una inteligencia artificial.

Diagnóstico: Algunas películas bastante buenas, como Ex Machina y Morgan, exploraron las consecuencias éticas y sociales que podría acarrear la creación de personas artificiales, tan impredecibles como sus versiones orgánicas. Y ahora Marjorie Prime destila estos temas hasta su más elemental componente psicológico, proponiendo la "resurrección" digital de parientes muertos para confortar a los vivos. ¿Que pasaría si pudiéramos conversar nuevamente con familiares fallecidos? ¿Sería algo positivo para nuestro desarrollo como personas, o una nueva trampa tecnológica que robaría otro pequeño fragmento de nuestra humanidad?
El director Michael Almereyda (Nadja, Hamlet) no tiene respuestas concretas a estas preguntas, pero se divierte proponiendo alternativas que van desde lo benigno (Marjorie comparte anécdotas de su juventud con el siempre atento y cálido "Walter") hasta lo perturbador (¿es aceptable "re-educar" a los hologramas por medio de memorias falsas?)
Así, jugando con el paso del tiempo y desafiando nuestra percepción de los personajes, Almereyda nos sorprende con situaciones inesperadas donde los "primes" pueden ser útiles herramientas para mejorar la calidad de vida de una mujer enferma con sentimientos de culpa sobre ciertas decisiones en su vida; o también pueden convertirse en indiferentes cómplices de manipulación emocional, a veces con plena cooperación de la víctima. Hoy en día acumulamos obsesivamente fotografías de amigos y familiares para recordarlos en el futuro. ¿Las cuidaríamos tanto si pudieran hablar? ¿O se volverían instrumentos de tortura que nos recuerdan errores pasados?
Cómo dije: muchas preguntas y pocas respuesta. Sin embargo, Marjorie Prime sigue siendo una experiencia recomendable por su elegante presentación visual, inteligente libreto y por el trabajo de un pequeño pero apasionado elenco que debe manejar emociones complejas en circunstancias hasta el momento desconocidas... aunque podrían volverse cotidianas en el futuro, cuando alguno de los "temibles cinco" (Google, Microsoft, Apple, Amazon o Facebook) posea la tecnología para ofrecer similares servicios. De hecho, ya estamos viendo el comienzo de ese proceso con asistentes personales como Alexa, Cortana, Siri, o Google Assistant... primero fueron "apps" incorpóreas, luego cilindros de plástico... ¿cuanto falta para que tengan rostros? ¿Y serán rostros de celebridades, como en el episodio de Futurama "I Dated a Robot", o de nuestros parientes muertos, como en Marjorie Prime?
Es un concepto fascinante que la película trata con seriedad e imaginación, como debe hacer toda buena ciencia ficción. Aunque, para ser honestos, Marjorie Prime lleva la idea hasta extremos absurdos al final de la cinta, para presentarnos un escenario trágico (o cómico, según el punto de vista del espectador) que revela hasta cierto punto la imparcialidad del cineasta sobre estos temas (y de Jordan Harrison, el autor de la obra teatral en que se basa la película).
Hablando de lo cual, conviene advertir que Marjorie Prime podrá ser ciencia ficción, pero está construida a base de conversaciones, de modo que no hay violencia, robots, ni efectos especiales significativos. Después de todo, cuando estamos tratando con ideas tan provocativas, es mejor discutirlas primero, y dejar para más adelante las cintas de acción con transformers que toman la forma del abuelo de Shia LaBeouf para conquistar al mundo, o algo así. Por lo pronto, Marjorie Prime se queda en la sala de la casa, especulando sobre el humano del futuro con las emociones del presente. Aunque Max Headroom ya lo había intentado en los ochentas con sus resurrecciones en video ("Yes... It's wonderful, isn't it?")
Calificación: 8

IMDb

Monday, November 13, 2017

Jigsaw: El Juego Continúa (Jigsaw)



Síntomas: Cuando aparecen nuevas víctimas de John Kramer (Tobin Bell), el asesino conocido como "Jigsaw", la policía asume que se trata de un impostor, pues Kramer murió hace diez años. Entonces los Detectives Halloran y Hunt (Callum Keith Rennie y Clé Bennett) investigan el caso, sin saber que la respuesta al misterio está más cerca de lo que imaginan.

Diagnóstico: Aunque la saga de Saw es más recordada por sus creativas maneras de matar gente, lo que la hizo realmente memorable fue el estricto código moral de Jigsaw... un asesino cuyas horribles atrocidades tenían el propósito de "salvar" a sus víctimas, obligándolas a enfrentar errores del pasado y reconocer su culpa. Pero, claro, casi todas morían en las imaginativas trampas del genio criminal, ofreciendo al público la catarsis de la sangre combinada con la satisfacción de la redención personal para los sobrevivientes.
Desafortunadamente los productores complicaron la mitología con cada nueva secuela, hasta alcanzar un nivel de incoherencia que destruyó los mejores elementos dramáticos de la serie, la cual culminó con la sangrienta pero monótona Saw 3D en el año 2010. Y ahora, después de un reposo de seis Halloweens, los Hermanos Spierig recibieron la consigna de reiniciar la franquicia con Jigsaw, reciclando algunas antiguas ideas y sembrando la (hipotética) semilla de una nueva historia.
El resultado, sin embargo, no se siente muy distinto de las demás secuelas: un grupo de aterrados individuos enfrentan nuevas trampas, cuya supuesta "solución" requiere alguna forma de expiación; mientras tanto, la policía busca al culpable y sigue incontables pistas falsas hasta aceptar lo obvio: el asesino siempre se encuentra un paso adelante de ellos.
Más de lo mismo, con personajes genéricos que no inspiran gran simpatía; aunque, por el lado positivo, las muertes son bastante sangrientas, y los quince minutos finales casi rescatan la película entera, gracias a su absurda pero entretenida explicación del gran misterio, el cual cumple parcialmente su propósito de establecer un nuevo comienzo que honra el recuerdo de John Kramer (a menos que realmente esté vivo), y continúa su cruzada moral.
No sé si ese sólido final basta para justificar la existencia de Jigsaw. Tomando en cuenta todo lo que ocurrió en las siete películas anteriores, Jigsaw no parece "reboot" ni "reimaginación" ni cosa similar; tan solo otra secuela con un nombre distinto, y con actores que no dejan impresión alguna después de sus grotescas muertes. Y los que quizás veremos de nuevo (dependiendo del éxito económico de esta cinta) carecen de la presencia y carácter que requiere un buen villano. O villanos. En caso de que Kramer realmente esté muerto. Podría estar vivo. No lo diré.
Habiendo dicho todo eso, Jigsaw representa algo más significativo: la consagración de los Hermanos Spierig como "amos del terror", cuya filmografía realmente ha mostrado el progreso de su pericia técnica y narrativa. Primero nos dieron un atisbo de su talento en la semi-amateur Undead (2003), después tuvieron algunos tropiezos y aciertos con el distópico relato de vampiros Daybreakers (2009), y luego experimentaron con una de las más creativas ideas sobre viaje en el tiempo que he visto, en Predestination (2014). Y ahora, después de revivir de una de las más importantes franquicias del horror contemporáneo, tendrán oportunidad de aplicar su experiencia en proyectos de alto perfil. Ojalá lo aprovechen, y no queden atrapados en la más peligrosa trampa de Jigsaw: secuelas sin sentido hasta agotar la paciencia de los fans. Veremos si escapan a tiempo.
Calificación: 7

IMDb

Sunday, November 12, 2017

Asesinato en el Expreso de Oriente (Murder on the Orient Express)



Síntomas: En 1934, el legendario tren conocido como el Expreso de Oriente transporta una pintoresca selección de pasajeros desde Estambul (Turquía) hasta Calais (Francia); sin embargo el recorrido se interrumpe cuando uno de los pasajeros aparece asesinado. Afortunadamente a bordo del tren se encuentra Hércules Poirot (Kenneth Branagh), el mejor detective del mundo... y nada le impedirá resolver el imposible misterio.

Diagnóstico: A lo largo de más de ochenta años, la célebre novela de Agatha Christie "Murder on the Orient Express" (originalmente titulada "Murder on the Calais Coach") ha sido adaptada a radio, cine, televisión, teatro, y hasta videojuego; entonces supongo que era inevitable una nueva y costosa versión realizada con las más modernas herramientas técnicas, y una sensibilidad que respeta el tono y estilo del libro, pero los moderniza ligeramente para facilitar su asimilación por audiencias modernas (un ejemplo muy simple: yo me imaginaba a Hércules Poirot más como Wilford Brimley, pero Kenneth Branagh lo hace más heroico y atractivo, lo cual no tiene nada de malo y no altera en lo más mínimo la narrativa).
Esto significa que la película Asesinato en el Expreso de Oriente se siente al mismo tiempo actual e intencionalmente "antigua", con muchas conversaciones y monólogos que Branagh (en su faceta de director) se esfuerza por presentar con tanto dinamismo visual como sea posible. Entiendo la razón de sus decisiones, pero la verdad es que se sienten exactamente como lo que son: intentos desesperados por inyectar energía en escenas estáticas que podrían aburrir a espectadores poco tolerantes a este arcaico estilo (también conocidos como "jóvenes").
La técnica de Branagh no siempre funciona, y en más de una ocasión me "sacó" de la película, pero no es un problema fatal. Y, hasta cierto punto, se ve compensado por las asombrosas imágenes que visten este clásico misterio de "cuarto cerrado", donde la solución requiere minuciosos interrogatorios, análisis de evidencia y la prodigiosa mente de Hércules Poirot, el más famoso personaje de Agatha Christie (bajo su propia admisión inspirado en Sherlock Holmes y Auguste Dupin), el cual apareció en más de ochenta escritos de la autora. Pero cuando vemos los espectaculares paisajes por donde pasa el tren, y el tren mismo, creado con una perfecta mezcla de escenarios reales y extensiones digitales, podemos deleitar nuestros ojos mientras el cerebro procesa los rápidos diálogos de Poirot y las coartadas de los múltiples sospechosos que viajaban a bordo del vagón a Calais, entre los cuales debe esconderse el asesino.
Mis recuerdos del libro (que leí en mi niñez) estaban suficientemente nublados para disfrutar esta nueva película y su proceso deductivo; además, ahora me fue más fácil apreciar la gentil sátira de la sociedad victoriana, así como las similitudes de la trama con un doloroso evento real que ocurrió unos años antes de que Christie escribiera su novela. De hecho, en su momento quizás pareció de mal gusto explotar esa tragedia para fines comerciales; pero, bueno... peores cosas se hacen hoy. Y no tiene nada que ver con la calidad intrínseca de esta película, así que olviden que lo mencioné.
Como corresponde a un relato con tantos personajes importantes, Kenneth Branagh reclutó un variado y talentoso reparto para dar vida a las manías particulares de cada pasajero, desde el médico militar (Leslie Odom Jr.) que está obviamente enamorado de la maestra de escuela (Daisy Ridley), hasta la anciana princesa (Judi Dench) y su dama de compañía (Olivia Colman) que desprecian a las clases bajas con quienes comparten el elegante tren. Entre ellos: el traficante de arte (Johnny Depp), su valet (Derek Jacobi), el asesor financiero (Josh Gad), la misionera española (Penélope Cruz), la dama de sociedad (Michelle Pfeiffer), los bailarines drogadictos (Lucy Boynton y Sergei Polunin), el empresario mexicano (Manuel García-Rulfo), el racista científico alemán (Willem Dafoe), el conductor del tren (Marwan Kenzari) y, desde luego, el representante de la línea ferroviaria (Tom Bateman) que no quiere la menor insinuación de escándalo relacionada con la empresa de su familia. ¿Quién habrá tenido motivo y oportunidad de cometer un asesinato? Y, más importante... ¿sobrevivirá Poirot hasta encontrar al culpable?
A fin de cuentas Asesinato en el Expreso de Oriente cumple su cometido de entretenernos y hacernos pensar durante dos horas, aunque rara vez alcanza suficiente fuerza emocional para engancharnos en el melodrama de los personajes. En otras palabras, la película funciona porque despierta nuestra curiosidad por conocer el final; pero no tanto porque la dirección o las actuaciones nos cautiven en escenas individuales. En resumen: sólido desempeño de todos los involucrados al frente y detrás de las cámaras; pero no la consideraría una película memorable ni indispensable. Y menos si leyeron el libro.
Calificación: 7.5

IMDb

Saturday, November 11, 2017

El Profesor Marston y la Mujer Maravilla (Professor Marston & the Wonder Women)



Síntomas: William Moulton Marston (Luke Evans) es un distinguido profesor de psicología en la Universidad de Harvard, hasta que ciertos asunto personales lo obligan a renunciar. Entonces emplea sus audaces teorías sobre comportamiento humano para crear uno de los personajes más famosos en la historia de los comics.

Diagnóstico: A primera vista El Profesor Marston y la Mujer Maravilla (el título original usa el plural "Mujeres Maravilla" por una buena razón, pero supongo que el distribuidor mexicano no quiso confundir al público) es un recuento del origen del comic Wonder Woman; sin embargo, la directora Angela Robinson (D.E.B.S., Herbie: Fully Loaded) no quiso limitar su película a una serie de secos eventos históricos, como ha ocurrido con tantas otras tediosas biografías. En vez de eso creó una genuina obra maestra cuyo argumento no solo detalla la creación de un icónico personaje, sino que explora con elocuente visión los temas que "Charles Moulton" (pseudónimo de William Moulton Marston) intentó promover con su innovador comic, al mismo tiempo que nos sumerge en el drama familiar de Marston y su esposa Lauren (Rebecca Hall), así como sus controversiales experimentos universitarios, asistido por la estudiante Olive Byrne (Bella Heathcote). Todo esto da como resultado una experiencia inmensamente ambiciosa con demoledores momentos emocionales que disfruté muchísimo, y probablemente recordaré durante largo tiempo. Además, nunca podré ver al personaje de Wonder Woman sin pensar en los valores que la inspiraron.
Antes de ver El Profesor Marston y la Mujer Maravilla sabía un poco sobre la inusual vida de “Charles Moulton”, así como las dificultades legales que enfrentó cuando el comic empezó a tener cierto éxito y llamó la atención de los clásicos guardianes de la moral que no pueden tolerar cualquier tipo de pensamiento independiente. Sin embargo no conocía los detalles de esos hechos; y aunque no puedo (ni me interesa) verificar la fidelidad histórica de la película, me pareció una perfecta combinación de especulación, múltiples estudios de carácter, y revelaciones que me hicieron un nudo en la garganta... en más de una ocasión. Ejemplo: la escena que ocurre en el escenario de un teatro estudiantil... es como si estuviéramos presenciando el momento de literal concepción de Wonder Woman, retratado con inmenso poder dramático y belleza visual. Nada de lo que había realizado previamente la directora Angela Robinson me preparó para el impacto y calidad de esta cinta. Ah, y cuando vi a uno de mis actores favoritos interpretar a uno de mis ídolos, casi me paré para aplaudir (lo cual hubiera sido perfectamente posible, ya que el cine estaba vacío; y cuando digo "vacío", no quiero decir "con poca gente", sino totalmente desierto, lo cual es una lástima; ojalá el público alcance a descubrir esta película, aunque sea cuando llegue a video casero).
Luke Evans es la perfecta encarnación del Profesor Marston (supongo), obsesionado con sus estudios sobre psicología humana, y quizás demasiado entusiasta para llevar la experimentación más allá de lo que permitiría el reglamento académico (o la decencia los años cuarentas). Rebecca Hall interpreta a Elizabeth Marston como perfecto balance de William: pragmática y cerebral hasta el punto de la impertinencia, pero con ideas tan potentes que incluso sorprenden a su esposo. Y Bella Heathcote (o posiblemente una versión joven de Heather Graham que viajó en el tiempo) aborda con absoluta seguridad el difícil papel de Olive Byrne, estudiante de Marston que gradualmente se incorpora a los escandalosos experimentos del profesor... tanto en el laboratorio como en su hogar.
Y será mejor no decir más para dejar que la película nos sorprenda y deleite con su enérgica narrativa, quizás de vez en cuando más dramática de lo necesario (la obligatoria "gran crisis" que podría arruinarlo todo parece tener una solución extremadamente simple... pero nadie la sugiere porque entonces no tendríamos el maravilloso tercer acto). Y algunos momentos de gran belleza visual se sienten un poco forzados y convenientes, como la inspiración del uniforme de Wonder Woman.
Pero, por lo demás, disfruté muchísimo El Profesor Marston y la Mujer Maravilla, no solo como fan de los comics sino como aficionado al cine basado en ideas interesantes que son retratadas con honesta pasión y talento artístico. Habiendo dicho eso, advierto que no es una película para niños, y quizás podría contrariar a quienes pensaban que Wonder Woman era una inofensiva manifestación de "girl power" para incluir a las niñas en el fenómeno de los superhéroes. En vez de eso, descubrirán que Wonder Woman fue un ambicioso experimento social a largo plazo, cuyas consecuencias son ahora más relevantes que nunca. Y todo gracias a Max Gaines (Oliver Platt).
Calificación: 10

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Friday, November 10, 2017

Operación Casino (The House)



Síntomas: Cuando Scott y Kate Johansen (Will Ferrell y Amy Poehler) se dan cuenta de que no pueden pagar los estudios universitarios de su hija, deciden abrir un casino clandestino con ayuda de su excéntrico amigo Frank (Jason Mantzoukas). Entonces comienzan sus auténticos problemas.

Diagnóstico: Escribo con tanta frecuencia la frase "oportunidad desperdiciada" que ya casi perdió su significado. Pero en el caso de Operación Casino no puedo evitar usarla de nuevo, ya que captura perfectamente la experiencia general de esta película.
El director primerizo Andrew Jay Cohen tenía todos los elementos necesarios para filmar una sólida comedia: una premisa no muy realista, pero simpática (casino ilegal en el blando entorno suburbano), tres notables comediantes como protagonistas (Will Ferrell, Amy Poehler y Jason Mantzoukas), talento técnico que se traduce en un rico estilo visual; el inesperado cameo de un "tipo rudo" para demostrar que "las cosas van en serio"; y un elenco secundario integrado por rostros semi-famosos que nos han hecho reír en muchas ocasiones, incluso si no recordamos sus nombres. Voy a nombrarlos a todos, porque quiero terminar rápido esta "crítica" y necesito llenar espacio: Ryan Simpkins, Nick Kroll, Rob Huebel (en un raro papel benevolente), Lennon Parham y Jessica St. Clair (siento mucho que no vayamos a tener una cuarta temporada de Playing House), Cedric Yarbrough, Gillian Vigman, Michaela Watkins (quien se está convirtiendo en una de mis actrices favoritas, y necesita urgentemente un papel estelar... con un BUEN libreto), Alexandra Daddario, y Allison Tolman, entre muchos otros. Y lo peor es que todos realizan un genuino esfuerzo por extraer risas del inerte guión (co-escrito por el mismo Cohen), pero rara vez lo consiguen.
Quizás el problema fue contratar al guionista de bodrios como Mike and Dave Need Wedding Dates, Neighbors, y su aún peor secuela Neighbors 2: Sorority Rising (al menos dos de esas tres cintas también merecen la frase "oportunidad desperdiciada") para hacer su debut como director en una obra que claramente sería un fracaso, si alguien se hubiera tomado la molestia de leer el libreto antes de gritar "¡Acción!"
O, mejor dicho, si alguien se hubiera atrevido a decir algo antes de empezar a filmar. Pero Operación Casino es una de esas películas sin alma ni inspiración, creadas únicamente para ganar un poco de dinero en la distribución internacional, venta a televisión por cable, y exhibición en cines donde unos cuantos incautos (como yo) se arriesgarán a pagar tan solo por el nombre de las estrellas. En resumen: la calidad del material no influye en la remuneración de los productores; estoy seguro de que todos ganaron dinero, sin importar que la cinta sea un fracaso artístico y comercial. La maquinaria de Hollywood se ha optimizado a lo largo de las décadas para impedir que la bancarrota creativa se traduzca en auténtica bancarrota. Los únicos afectados en su reputación podrían ser las "estrellas" del reparto, pero, aceptémoslo... tampoco verán grandes pérdidas, dado que casi nadie vio esta película.
Bueno, ya fueron suficientes amarguras. Operación Casino es una de las más apáticas comedias que he visto. No es activamente mala como las "comedias" de Adam Sandler... simplemente "meh" hasta un extremo soporífero. Sus escasos chistes mueren casi antes de nacer; y no podría recomendarla cuando hay mejor humor en televisión, ya sea en un episodio de Parks and Recreation, o en algún famoso "sketch" de Saturday Night Live con Will Ferrell. Finalmente, en lo personal, Operación Casino fue una oportunidad desperdiciada para ver nuevamente Thor: Ragnarok. O de sentarme afuera de un casino real y ver salir a la gente deprimida por perder el dinero de su renta. Al menos ahí habría una lección de vida.
Calificación: 4

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